COVID-19 y el SÍNDROME de ANIVERSARIO

//COVID-19 y el SÍNDROME de ANIVERSARIO

COVID-19 y el SÍNDROME de ANIVERSARIO

Covid-19  y el Síndrome de Aniversario.

Una explicación entre la ciencia y la espiritualidad.

Observaciones de Ricard Rodulfo. Acompañante en Biodescodificación

Desde la aparición y expansión del coronavirus Covid-19, estamos viviendo en una situación jamás experimentada por la práctica totalidad de la población mundial. Excluyendo  las zonas donde a lo largo del siglo pasado tuvieron que hacer frente a otras epidemias de gripe, nos tendríamos que ir hasta la mal denominada “gripe española” para encontrar un precedente que tenga similitudes con la situación actual.

Seguramente en las próximas semanas y meses van a aparecer multitud de teorías sobre el origen de la pandemia del Covid-19. En unos casos se intentará dar una explicación científica y natural a su origen, otros buscarán teorías sobre intencionalidad e intereses creados.

Desde la Biodescodificación intentamos ir más allá de todo ello.

Intentamos buscar cual es la lógica de la realidad que una persona, una familia, un pueblo, un país o un continente está experimentando, es decir buscamos más el “para qué”, que el “por qué”.

Llegados a este punto… ¿Para qué ha podido aparecer y tener este efecto en el planeta el Covid-19?

Me pregunto si una de las explicaciones posibles es que estamos ante lo que denominamos “El Síndrome de Aniversario”

Pero… ¿Qué es el Síndrome de Aniversario?

La primera persona que habló de este fenómeno fue la psicóloga de origen Ruso y de nacionalidad Francesa Anne Ancelin Schützenberger (1919-2018). Ancelin, tras muchos años consulta clínica y de investigación, se dio cuenta de que en muchas personas y familias, se repetían hechos altamente dramáticos durante varias generaciones seguidas.

Había familias en las que durante tres o cuatro generaciones seguidas había fallecido  el primer hijo en cada una de las generaciones. A algunas mujeres que le solicitaban consulta por estar deprimidas después de la muerte del marido,  al preguntarles sobre sus padres y abuelos, observaba que también se repetía el patrón, sus madres perdieron a su marido, y las abuelas también.

Podría parecer como si la vida se estuviese cebando con esas familias, como vivir una especie de “mala suerte” o “madición” familiar.

Pasados los años desde el descubrimiento de este fenómeno, me he dado cuenta en las consultas de Biodescodificación de qué, cuando se producen ese tipo de repeticiones puede ser debido a qué hay un estrés latente en el inconsciente familiar que debe ser liberado.

Hay algo que no se ha expresado, que se ha ocultado. Un dolor muy grande, que ha sido “anestesiado”.

Es el mismo fenómeno con el que trabajamos las enfermedades a nivel individual. «Todo aquello que la mente calla, es expresado por la fisiología” en forma de síntoma. La tarea del Biodescodificador es la de conseguir localizar cual es el conflicto sobre el que no se han podido “expresar-liberar” las emociones vividas.

Una vez localizado es necesario acompañar a la persona que sufre el problema, para que pueda expresar y liberar las emociones experimentadas en el conflicto en sí.

Y por último, hacer una mirada atrás para observar qué miembro de la familia: padres, abuelos, incluso bisabuelos… pudieron experimentar esas misma emociones y dolor ante algún drama familiar. Es curioso ver como una persona empieza a manifestar unos síntomas concretos por ejemplo a los 37 años de edad y al hacer un repaso de la historia familiar, nos encontramos que un hermano de una abuela tuvo un accidente y murió a sus 37 años de edad. Existe una “coincidencia” y esto se da en multitud de casos.

Cuando uno ve que este fenómeno se repite en muchas historias familiares, deja de creer en las “coincidencias” y es entonces cuando busca una explicación. Aquí es donde encaja, «El Síndrome de Aniversario»

La explicación que le doy yo, y basada en mi experiencia en consulta, es que ese dolor quedó  grabado en el inconsciente familiar y se censuró su expresión, o no se dieron las condiciones para poder hacerlo.

Es algo maravilloso ver como al empatizar con las personas que experimentaron la pérdida, y sentir que su dolor pudo ser muy intenso, el cuerpo y el rostro de la persona consultante se relajan, y en muchas ocasiones el síntoma desaparece o disminuye notablemente.

En la mayoría de casos buscamos el drama familiar particular, pero en la situación que estamos experimentando en estos momentos, frente al Covid-19, debemos buscar cual es el drama global… nos debemos preguntar:

 ¿Cuál es el conflicto que estamos “somatizando” ahora, que se experimentó un siglo antes con unas características similares, y cuyo dolor no se pudo expresar?

Eso encajaría con la Pandemia de Gripe Española de 1918, que aunque no se inició en España, sino en Estados Unidos y Francia, según la mayoría de historiadores… azotó a Europa y medio mundo dejando un rastro de más de  50 millones de muertos, una cantidad muy superior a las muertes que se produjeron a causa de la Primera Guerra Mundial.

El estrés, la ansiedad y el pánico ante esa situación en la que la gente enfermaba y tenía muchas posibilidades de morir tuvo que ser tremendo, pero es algo de lo que  apenas se habló porque quedó silenciado a causa de los daños generados por la guerra. Pero para las familias que vivieron esa situación pudo ser un horror. Al igual que un drama vivido en una famila queda grabado en el inconsciente familar, la pandemia de 1918 pudo quedar grabada en el inconsciente colectivo de todo el planeta.

Bien… La situación que nos acontece está despertando mucho miedo, ansiedad, confinamiento, acumulación de víveres, falta de material médico, falta de espacio en hospitales, …

Esta imagen corresponde  a un hangar habilitado por el ejército estadounidense en Kansas en marzo de 1918, pocas semanas después del inicio de la pandemia.

Esta otra imagen corresponde a un Pabellón de Ifema Madrid ya casi preparado para acoger centenares de enfermos.

En realidad estamos experimentando las mismas emociones que pudieron sentir todos nuestros antepasados ante la pandemia de Gripe de 1918, eso sí, seguramente con mucha menos intensidad, salvo las personas que enferman o tienen algún familiar cercano en situación crítica. Dichas personas contactan de lleno con las mismas emociones que se pudieron vivir en 1918.

Además esta pandemia está afectando mucho más a las personas mayores de 70 años. Por supuesto tiene la lógica de no tener el mismo nivel de energía y fortaleza que una persona joven, pero yo añadiría también el hecho de que son los descendientes más cercanos a las personas que estuvieron presentes en el contexto de la Pandemia de 1918, viviendo el horror que aquella situación pudo suponer.

Sería muy interesante poder estudiar si las personas que están siendo más afectadas por los síntomas del Covid-19, tienen también en su historia familiar alguien que falleció en 1918 a causa de la gripe. Y una vez,  la pandemia actual se dé por extinguida, también será interesante observar cuáles son las ciudades y países que han tenido más casos, y ver si coinciden en su mayoría con los que más sufrieron en 1918.

En realidad todo esto nos hablaría de la necesidad de expresar el dolor y el sufrimento, de la necesidad de comunicarlo a las siguientes generaciones, y éstas, ser capaces de empatizar y tomar conciencia de lo duro que fue. No es suficiente con explicarlo a modo de anécdota o «batallita». Es importante expresarlo y transmitirlo desde la emoción intensa aunque sea solo en alguna ocasión.

Estas son unas observaciones personales en cuanto a la situación de conjunto. No es ninguna afirmación, ni está basada en estudios científicos. Por supuesto otra cosa es la situación particular de cada persona que enferma, en ese caso ya hay que buscar y trabajar sobre su conflicto en concreto y asociado a cada uno de los síntomas que manifieste.

Ricard Rodulfo. Acompañante en Biodescodificación,…

www.saludricard.com

 

Por |2020-03-24T22:41:34+00:00marzo 24th, 2020|Blog|Sin comentarios